Platos principales·Vegetarianos

Patata rellena de tempeh.

En el menú vegetariano de esta semana habíamos incluido un ingrediente que antes consumíamos mucho: el tempeh. El tempeh es una especie de pastel prensado de soja fermentada que es rico en proteínas, que está muy bueno y es genial para incorporarlo en una dieta vegetariana. Se puede comer de muchas formas: En ensaladas, salteado con verduras, en pastas y, en este caso, lo quisimos probar en una patata rellena. ¡Y madre mía! ¡Qué rica salió la patata!

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Para hacerlas para dos personas utilizamos:

  • Tres patatas medianas.
  • 50 gr de tempeh.
  • Media cebolleta.
  • Un diente de ajo picado.
  • Tomate frito con aceite de oliva virgen extra.
  • Bechamel. La bechamel vegana la podéis encontrar hecha en tiendas o se puede hacer sustituyendo la leche de vaca con leche de arroz sin azúcar y añadiendo nuez moscada, pimienta y sal.
  • Queso vegano rallado.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal.
  • Pimienta blanca molida.
  • Orégano.

Para empezar, asamos las patatas. En lugar de asarlas en el horno, yo las meto en una bolsa especial para asar apta para microondas. Pincho la bolsa y las patatas por varios sitios con la punta del cuchillo y las meto en el microondas durante unos 10 minutos. Para comprobar que ya están hechas, se pinchan un poquito con el cuchillo con cuidado de no romperlas. Estarán hechas cuando estén blanditas. (¡Cuidado, que quema!)

Después, abrimos las patatas por la mitad y con la ayuda de una cucharilla sacamos el relleno. Dejad un poquito de margen y no saquéis tooodo porque se os pueden romper después. Reservamos el relleno en un plato o bol.

En una sartén con un chorrete de aceite de oliva a fuego lento, ponemos el ajo picado y cuando empiece a dorar salteamos la cebolla hasta que esté transparente. Entonces, desmenuzamos el tempeh y lo salteamos durante un par de minutos. Agregamos entonces el relleno de la patata y le ponemos sal, pimienta (yo he utilizado blanca), orégano y lo salteamos durante otro minutillo para que se mezclen los sabores. Después ponemos un chorro de tomate frito al gusto, probamos para corregir de sal y lo mezclamos todo bien.

Cuando tengamos esto, ponemos las mitades de patata vaciadas en una bandeja de horno y las rellenamos con una cuchara. Encima ponemos la bechamel y queso vegano rallado. Metemos en el horno durante unos 10 minutos a 200º hasta que se derrita el queso.

¡Y esto es todo! Otra recetilla vegana muy fácil y nutritiva.

¡Espero que os encante!

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Pasta·Platos principales·Vegetarianos

Espaguetis con calabizo.

Este año empiezo la carrera de nutrición y dietética, y estoy suuuuuper ilusionada con ello porque es algo que realmente me encanta, y eso me ha hecho reflexionar sobre la posibilidad de reducir el consumo de alimentos de origen animal. Por eso esta semana he decidido hacer en casa una semana de comidas vegetarianas (fundamentalmente estrictas, aunque en principio no todas), en la que me quiero currar mucho las recetas y los nutrientes de cada una y comprobar hasta qué punto todo va bien.

Para hacer estos espaguetis he utilizado un inventazo increíble: ¡El calabizo! Calabizo es un chorizo vegano hecho a base de calabaza que elabora una empresa gallega y realmente está increíble. A mí me gusta más que el chorizo de toda la vida, y vale exactamente igual para las pastas, guisos, etc. Podéis comprar estos choricitos en su web.

Hoy íbamos un poco rapidito porque veníamos de comprar y a lo tonto se nos han hecho las tres de la tarde. Y, aunque pensaba hacer curry, finalmente tuvimos que darnos un poquito más de prisa y aplazar el curry para otro día. Así que al final hemos hecho una pasta super sencilla, que se hace en un momento y está buenísima.

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Para hacerla he utilizado:

  • 300 gr de espaguetis sin gluten.
  • Un brik de tomate frito.
  • Dos calabizos picantes.
  • Queso vegano.
  • Media cucharadita de ajo en polvo.
  • Media cucharadita de cebolla en polvo.
  • Orégano.
  • Pimienta negra molida.
  • Sal.

En primer lugar se cuecen y cuelan los espaguetis. Los de maíz se pegan un poco, así que yo los he enfriado con agua para que no se siguieran pasando.

Cortamos los calabizos en trocitos pequeños y los ponemos en la sartén. Los salteamos durante un par de minutos y añadimos los espaguetis, el ajo, la cebolla y el orégano. Movemos todo bien durante otro minutillo para que se mezcle el sabor. Después añadimos el tomate frito. Yo he utilizado tomate frito con aceite de oliva virgen extra. Mezclamos todo bien y probamos para agregar sal y pimienta al gusto.

Ponemos la pasta en un recipiente de horno y colocamos encima el queso vegano rallado. Nosotros hemos utilizado el de la marca Green Vie especial para pizza, pero podéis utilizar el que queráis, como los de la marca Violife que también están muy buenos y vienen rallados. Metemos en el horno durante unos 10 minutillos dando calor sólo por arriba para que se derrita el queso.

¡Y fin! Un plato vegano, rápido, rico y que triunfa con todo el mundo.

Me encantaría que si tenéis sugerencias, algún consejo para compaginar esto de la celiaquía con el vegetarianismo o veganismo, etc. me lo dejéis en comentarios. Y para ver mis fotitos con mis platos de esta semana sin carne ni pescado, podéis echar un ojo a mi instagram

¡Besos!

Ensaladas·Entrantes·Legumbres·Vegetarianos

Ensalada de lentejas caviar.

¡Hola!

Hace meses compré una bolsa de lentejas caviar porque nunca las había probado y me daba mucha curiosidad saber cómo quedarían al utilizarlas en algún plato. Así que un día hice una ensaladita con un toque mediterráneo y me encantó como quedó. Desde entonces, es una receta que repito bastante, y es muy rica y fresca como entrante para ahora que viene el veranito.

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Para prepararla para dos personas utilizo:

  • Unos 200 gr de lentejas caviar.
  • Un puñado de tomates cherry.
  • Un puñado de brotes variados de lechuga.
  • Un trozo de queso Greek Style de Sheese.
  • Medio pepino.
  • Unas cuantas aceitunas negras, preferiblemente sin hueso.
  • Hojas de albahaca fresca.
  • Comino en polvo.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Limón.
  • Sal.

Para empezar, echo en una tacita un chorro de aceite de oliva y media cucharadita de café de comino en polvo y lo remuevo bien. Dejo esto mientras preparo el resto de la ensalada para que se mezcle bien el sabor.

En la olla express pongo las lentejas a cocer unos 20 minutos desde que comienza a hervir. Cuando pasa este tiempo, se cuelan las lentejas y se enfrían poniendo el colador debajo del grifo de agua fría. Las dejamos escurriendo mientras preparamos el resto de ingredientes.

En un bol echamos el queso y el pepino cortados en cubitos, las aceitunas negras en láminas, los tomates cherry en láminas o a la mitad. La lechuga cortada en trocitos.

Una vez escurridas las lentejas, las ponemos en el bol y ponemos el aliño: Echamos el aceite con el comino en polvo, un chorro de zumo de limón, las hojas de albahaca picadas y la sal. Y sólo nos queda remover bien y servir.

¡Es facilísimo! Espero que os guste y que la incluyáis en vuestro repertorio este verano.

¡Hasta pronto!

Acompañamientos·Ensaladas·Entrantes·Vegetarianos

Ensalada de patata japonesa.

¡Hola!

Si hay una cultura y una gastronomía que ame es la japonesa. De hecho, el sueño de mi vida es poder hacer algún día un buen viaje por todo Japón. Por eso, me encanta hacer recetas japonesas y versionarlas, así que hoy he echado mano de varias cosillas que tenía por la cocina y he hecho una versión vegetariana de la deliciosa “poteto sarada” o ensalada de patata japonesa.

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Aunque es más lógica como entrante o acompañamiento, he hecho bastante cantidad y entre dos nos hemos quedado bien sin nada más. Así que si la ponéis para acompañar o empezar, quizá es mejor que hagáis un poquito menos, depende de lo comilones que seáis o del hambre que tengáis. 😉

He utilizado:

  • Tres patatas medianas.
  • Dos zanahorias medianas.
  • Medio pepino
  • Media cebolla morada.
  • Dos huevos cocidos.
  • Medio nabo.
  • Un trocito pequeño de jengibre.
  • Pimienta.
  • Mayonesa al gusto.
  • Vinagre de arroz.
  • Sal.

En primer lugar, pelamos las patatas y las zanahorias y las metemos en la olla express unos 10-15 minutos desde que empieza a hervir y ponemos a cocer los huevos. Una vez que ha pasado este tiempo, sacamos todo, lo colamos y lo ponemos a enfriar.

Mientras que todo se va cociendo, podemos ir preparando lo demás: Cortamos la cebolla en láminas. Si no os gusta mucho encontraros el bocado grande de cebolla, podéis picarla finita. La metemos en agua para eliminar un poco el sabor fuerte y la dejamos ahí 10 o 15 minutos. Cortamos el pepino en láminas muy finas y rallamos el nabo.

Ponemos las láminas de pepino en un trapo de gasa o unas capas de papel de cocina y las apretamos bien para que suelten el agua. Hacemos lo mismo con la cebolla. Ponemos el nabo rallado en un colador y apretamos bien con una cuchara para que también suelte el líquido.

Cuando las patatas y zanahorias estén frías, las echamos en un bol y las movemos un poquito para que tengan una textura algo enharinada. Echamos el pepino, la cebolla, los huevos cocidos picados y el nabo, echamos un chorro de vinagre de arroz, sal y pimienta.

Pelamos y rallamos el trocito de jengibre y lo mezclamos en un cuenquito con la mayonesa. Después lo ponemos sobre la ensalada y lo removemos todo para repartirlo muy bien.

¡Y ya está! Es un plato que aparte de ser bastante sano, es algo diferente y original para acompañar. La versión que he hecho de esta receta es vegetariana, pero la receta original casi siempre lleva jamón cocido, así que si os apetece no dudéis en añadirlo.

Os animo a que lo probéis y me contéis que os ha parecido. ¡A nosotros nos ha encantado y repetiremos seguro!

¡Hasta la próxima!

 

 

Arroz·Platos principales·Vegetarianos

Risotto de verduras.

¡Hola a todos!

Estos días he estado experimentando mogollón en la cocina y… ¡Estoy empachadísima de dulces! Así que hoy me apetecía algún plato con verduritas y un poco de caña y he hecho uno de los que creo que mejor se me dan, que es el risotto. Si en casa sois arroceros como nosotros, no puede fallar.

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Los ingredientes que he utilizado para dos personas son:

  • Un diente de ajo.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Un litro de caldo de verduras.
  • Media cebolla roja.
  • Una zanahoria pequeña.
  • Un cuarto de calabacín.
  • Un cuarto de puerro.
  • Un chorro de vino blanco.
  • Dos tazas de arroz arborio.
  • Una nuez de margarina.
  • Parmesano vegano (Nosotros usamos Jeezano o Prosociano de Violife).

Antes que nada, pongo a calentar el caldo. Cuando lo utilicemos lo necesitaremos tener caliente, así que es importante asegurarnos esto antes de empezar. Recomiendo que este caldo lo preparéis casero, ya que es lo más saludable y como mejor sale, con las verduras que más os gusten. Si tenéis prisa o no os apetece poneros a hacer caldo, podéis utilizar uno de brick. El que más me gusta es el de la marca Aneto, que aunque es un poco subidito de precio comparado con otros, es el que más natural me parece.

Para empezar, pongo el cazo en el fuego con un chorro de aceite de oliva virgen extra a fuego medio y pongo las verduras previamente cortadas en trocitos pequeños hasta que se van ablandando. Después echo el diente de ajo picado.

Cuando ya las verduras están blandas y la cebolla bien transparente, echo en el cazo el arroz arborio y lo rehogo durante unos 3 minutos. Después, echo el chorro de vino y remuevo un poco mientras espero a que el alcohol se evapore.

Cuando tenemos esto, echamos un par de cucharones de caldo caliente y vamos removiendo hasta que casi todo este caldo se haya absorbido. Luego repetiremos este paso sin parar de remover el arroz hasta que esté blando al punto que nos guste y tenga una textura cremosa (pero no caldosa).

Sacamos el cazo del fuego y añadimos la nuez de margarina, removiendo el arroz hasta que se reparta y se deshaga. Luego echamos parmesano, sal y pimienta negra al gusto.

Lleva un poquito de tiempo y hay que hacer brazo removiendo pero nos sale un plato riquísimo, sano y que gusta a todo el mundo.

Espero que os animéis a probarlo y que os encante.

¡Hasta la próxima!