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Juego de Blogueros 2.0: Plátano frito con miel.

Como cada fin de mes, hoy toca… ¡Juego de blogueros! Este mes el ingrediente para nuestro reto ha sido el plátano y ¡me he vuelto a decantar por el dulce! Estas frutas de verano me inspiran para hacer postrecitos. Para hoy he querido hacer un postre al estilo chino muy clásico: El plátano frito. ¡Y por supuesto, sin gluten! Vais a ver que es súper fácil, no se tarda nada en hacer y está buenísimo. 🙂

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Para el rebozado he utilizado:

  • Media tacita de almidón de patata.
  • Un cuarto de tacita de harina de arroz.
  • Media tacita de agua.
  • Una clara de huevo.
  • Media cucharadita de levadura.

Y también:

  • Dos plátanos.
  • Aceite de oliva suave.
  • Miel.

En primer lugar mezclamos en un bol el almidón de patata, la harina de arroz y la levadura. Movemos bien para que se junte todo. Ponemos después la clara de huevo y el agua y removemos hasta que no haya ningún grumo. La masa del rebozado tiene que quedar espesa, pero no demasiado dura. Lo suficientemente espesa para que se adhiera al plátano después. Si vemos que nos está quedando demasiado líquida, añadimos un poquito más de almidón de patata y mezclamos hasta que lleguemos a la textura deseada, siempre con cuidado de no pasarnos. Si la encontramos demasiado dura, hidratamos con chorritos de agua hasta llegar a tener una masa correcta.

Cortamos los plátanos por la mitad de manera longitudinal y después cortamos las mitades en trocitos del tamaño de un bocado. Yo los he cortado en cuatro trocitos.

Ponemos abundante aceite a calentar a fuego medio-alto. Cogemos los trocitos de plátano y los sumergimos en el rebozado y los echamos al aceite caliente hasta que estén dorados por ambos lados. Después los sacamos a un plato con un papel de cocina para que escurran el aceite. Cuando los sirvamos, echamos un chorrito de miel por encima de los trocitos. También podemos agregar por encima unas nueces picadas.

Espero que os haya gustado un montón. Y recordad echar un vistazo a los blogs de mis compañeros, que son unos artistas de la cocina.

¡Hasta la próxima!

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Ensaladas·Entrantes·Legumbres·Vegetarianos

Ensalada de lentejas caviar.

¡Hola!

Hace meses compré una bolsa de lentejas caviar porque nunca las había probado y me daba mucha curiosidad saber cómo quedarían al utilizarlas en algún plato. Así que un día hice una ensaladita con un toque mediterráneo y me encantó como quedó. Desde entonces, es una receta que repito bastante, y es muy rica y fresca como entrante para ahora que viene el veranito.

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Para prepararla para dos personas utilizo:

  • Unos 200 gr de lentejas caviar.
  • Un puñado de tomates cherry.
  • Un puñado de brotes variados de lechuga.
  • Un trozo de queso Greek Style de Sheese.
  • Medio pepino.
  • Unas cuantas aceitunas negras, preferiblemente sin hueso.
  • Hojas de albahaca fresca.
  • Comino en polvo.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Limón.
  • Sal.

Para empezar, echo en una tacita un chorro de aceite de oliva y media cucharadita de café de comino en polvo y lo remuevo bien. Dejo esto mientras preparo el resto de la ensalada para que se mezcle bien el sabor.

En la olla express pongo las lentejas a cocer unos 20 minutos desde que comienza a hervir. Cuando pasa este tiempo, se cuelan las lentejas y se enfrían poniendo el colador debajo del grifo de agua fría. Las dejamos escurriendo mientras preparamos el resto de ingredientes.

En un bol echamos el queso y el pepino cortados en cubitos, las aceitunas negras en láminas, los tomates cherry en láminas o a la mitad. La lechuga cortada en trocitos.

Una vez escurridas las lentejas, las ponemos en el bol y ponemos el aliño: Echamos el aceite con el comino en polvo, un chorro de zumo de limón, las hojas de albahaca picadas y la sal. Y sólo nos queda remover bien y servir.

¡Es facilísimo! Espero que os guste y que la incluyáis en vuestro repertorio este verano.

¡Hasta pronto!

Acompañamientos·Ensaladas·Entrantes·Vegetarianos

Ensalada de patata japonesa.

¡Hola!

Si hay una cultura y una gastronomía que ame es la japonesa. De hecho, el sueño de mi vida es poder hacer algún día un buen viaje por todo Japón. Por eso, me encanta hacer recetas japonesas y versionarlas, así que hoy he echado mano de varias cosillas que tenía por la cocina y he hecho una versión vegetariana de la deliciosa “poteto sarada” o ensalada de patata japonesa.

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Aunque es más lógica como entrante o acompañamiento, he hecho bastante cantidad y entre dos nos hemos quedado bien sin nada más. Así que si la ponéis para acompañar o empezar, quizá es mejor que hagáis un poquito menos, depende de lo comilones que seáis o del hambre que tengáis. 😉

He utilizado:

  • Tres patatas medianas.
  • Dos zanahorias medianas.
  • Medio pepino
  • Media cebolla morada.
  • Dos huevos cocidos.
  • Medio nabo.
  • Un trocito pequeño de jengibre.
  • Pimienta.
  • Mayonesa al gusto.
  • Vinagre de arroz.
  • Sal.

En primer lugar, pelamos las patatas y las zanahorias y las metemos en la olla express unos 10-15 minutos desde que empieza a hervir y ponemos a cocer los huevos. Una vez que ha pasado este tiempo, sacamos todo, lo colamos y lo ponemos a enfriar.

Mientras que todo se va cociendo, podemos ir preparando lo demás: Cortamos la cebolla en láminas. Si no os gusta mucho encontraros el bocado grande de cebolla, podéis picarla finita. La metemos en agua para eliminar un poco el sabor fuerte y la dejamos ahí 10 o 15 minutos. Cortamos el pepino en láminas muy finas y rallamos el nabo.

Ponemos las láminas de pepino en un trapo de gasa o unas capas de papel de cocina y las apretamos bien para que suelten el agua. Hacemos lo mismo con la cebolla. Ponemos el nabo rallado en un colador y apretamos bien con una cuchara para que también suelte el líquido.

Cuando las patatas y zanahorias estén frías, las echamos en un bol y las movemos un poquito para que tengan una textura algo enharinada. Echamos el pepino, la cebolla, los huevos cocidos picados y el nabo, echamos un chorro de vinagre de arroz, sal y pimienta.

Pelamos y rallamos el trocito de jengibre y lo mezclamos en un cuenquito con la mayonesa. Después lo ponemos sobre la ensalada y lo removemos todo para repartirlo muy bien.

¡Y ya está! Es un plato que aparte de ser bastante sano, es algo diferente y original para acompañar. La versión que he hecho de esta receta es vegetariana, pero la receta original casi siempre lleva jamón cocido, así que si os apetece no dudéis en añadirlo.

Os animo a que lo probéis y me contéis que os ha parecido. ¡A nosotros nos ha encantado y repetiremos seguro!

¡Hasta la próxima!