Carnes·Platos principales

Tori no karaage.

¡Hola!

Ayer nos tocó hacer la compra y tenía un montón de cosas fresquitas y recién compradas para hacer mogollón de cosas ricas. Hacía tiempo que me apetecía hacer una receta que adooooro y que de verdad os recomiendo que probéis: Tori no karaage, vamos, lo que viene siendo pollo crujiente al estilo japonés.

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Si lo queréis hacer, os aconsejo que lo hagáis mejor de un día para otro para que el pollo coja bien los sabores del marinado porque queda mucho más rico y sabroso, pero si no tenéis tiempo, no pasa nada. Lo podéis hacer en el mismo día y también quedará bueno. ¡Empezamos!

Para dos personas, necesitaréis:

  • Dos contramuslos de pollo deshuesados y sin piel. Lo podéis hacer con pechuga si os gusta más, pero queda mucho mejor y más jugoso con contramuslo.
  • Dos cucharadas de salsa de soja.
  • Dos cucharaditas de aceite de sésamo.
  • Dos cucharaditas de mirin.
  • Dos cucharaditas de sake.
  • Limón.
  • Pimienta molida.
  • Un trocito de jengibre fresco.
  • Un huevo.
  • Una tacita de almidón de patata.

Para empezar, ponemos el contramuslo sobre la tabla y con un cuchillo afilado realizamos cortes muy pequeñitos en los extremos y cortamos los nerviecillos y partes duras. Luego lo pinchamos muchas veces con la punta del cuchillo por todo el filete. Todo esto servirá para soltar las fibras, que no se doblen las piezas y que quede más tierno.

Después, cortamos los contramuslos en trocitos del tamaño de un bocado y los metemos en un bol, en el que pondremos también la salsa de soja, el aceite de sésamo, el mirin, el sake, el trocito de jengibre rallado y la pimienta al gusto. Estos ingredientes un poco más específicos los podéis encontrar en las tiendas asiáticas. Mezclamos bien el pollo con el marinado y tapamos el bol con film. Lo metemos en la nevera y lo ideal es que lo dejemos hasta el día siguiente. Si lo queremos hacer para el mismo día, se puede hacer por la mañana y dejarlo para cenar, o al menos dejarlo unos 30-40 minutos macerando. Recordad que a más tiempo, más sabor.

Después, sacamos el bol de la nevera y añadimos el huevo. Mezclamos bien. Añadimos el almidón de patata y volvemos a mezclar todo. Debería quedar una mezcla homogénea y algo espesa.

Ponemos a calentar aceite vegetal a fuego medio en una sartén profunda o cazo. La idea es que el aceite cubra bien las piezas. Es importante que el aceite no esté excesivamente caliente para que se hagan uniformemente por dentro y por fuera. Metemos con cuidado las piezas y damos la vuelta cuando sea necesario para que se doren por ambos lados. Cuando estén algo doradas, las sacamos y las ponemos encima de un plato con papel de cocina para que se absorba bien el aceite.

Cuando ya hayamos frito todas las piezas, pasamos a hacer un segundo frito. Esto sirve para darle el toque crujiente al rebozado. Ponemos el aceite a fuego alto y metemos las piezas sólo un par de minutos, hasta que veamos que están bien doradas y crujientes, y las volvemos a sacar al papel de cocina.

¡Y ya está! Es un poquito elaborado, pero merece mucho la pena hacerlo. yo lo he servido sobre un poquito de lechuga, semillas de sésamo y un par de tomates cherry y le he puesto unas gotas de limón por encima como aderezo final. Podéis acompañar también con un poco de arroz blanco, una ensalada de patata al estilo japonés, o una ensalada verde a vuestro gusto.

¡Espero que os haya encantado! Si os gusta lo que hago, dadme un like en mi facebook, o seguidme en instagram para ver muchas fotos de comida rica.

¡Gracias por leerme y hasta la próxima!

Ensaladas·Entrantes·Legumbres·Vegetarianos

Ensalada de lentejas caviar.

¡Hola!

Hace meses compré una bolsa de lentejas caviar porque nunca las había probado y me daba mucha curiosidad saber cómo quedarían al utilizarlas en algún plato. Así que un día hice una ensaladita con un toque mediterráneo y me encantó como quedó. Desde entonces, es una receta que repito bastante, y es muy rica y fresca como entrante para ahora que viene el veranito.

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Para prepararla para dos personas utilizo:

  • Unos 200 gr de lentejas caviar.
  • Un puñado de tomates cherry.
  • Un puñado de brotes variados de lechuga.
  • Un trozo de queso feta.
  • Medio pepino.
  • Unas cuantas aceitunas negras, preferiblemente sin hueso.
  • Hojas de albahaca fresca.
  • Comino en polvo.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Limón.
  • Sal.

Para empezar, echo en una tacita un chorro de aceite de oliva y media cucharadita de café de comino en polvo y lo remuevo bien. Dejo esto mientras preparo el resto de la ensalada para que se mezcle bien el sabor.

En la olla express pongo las lentejas a cocer unos 20 minutos desde que comienza a hervir. Cuando pasa este tiempo, se cuelan las lentejas y se enfrían poniendo el colador debajo del grifo de agua fría. Las dejamos escurriendo mientras preparamos el resto de ingredientes.

En un bol echamos el queso feta escurrido y el pepino cortados en cubitos, las aceitunas negras en láminas, los tomates cherry en láminas o a la mitad. La lechuga cortada en trocitos.

Una vez escurridas las lentejas, las ponemos en el bol y ponemos el aliño: Echamos el aceite con el comino en polvo, un chorro de zumo de limón, las hojas de albahaca picadas y la sal. Y sólo nos queda remover bien y servir.

¡Es facilísimo! Espero que os guste y que la incluyáis en vuestro repertorio este verano.

¡Hasta pronto!

CocinArte·Pescados·Platos principales

Reto CocinArte: Bacalao confitado con salmorejo de tomate y manzana y huevo poché.

¡Adoro los retos! Y es que cada vez que participo, me lo paso genial experimentando en la cocina. Además, después veo lo que han hecho mis compañeros de reto y alucino con los buenos cocinillas que hay por aquí y aprendo de ellos un montón.

Este nuevo reto en el que participaré todos los días 9 de cada mes consiste en hacer una receta inspirada en un cuadro. ¿No os parece super original y divertido?

Este mes el cuadro elegido es “Venus Verticordia” de Dante Gabriel Rossetti (1864-1868):

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En mi primera vez con este reto, he hecho una receta super fácil, sana y muy rica: este bacalao confitado con un salmorejo de tomate y manzana golden acompañado de un huevo poché y flores. Todos estos ingredientes me recordaban a los colores del cuadro: la piel blanca, el halo dorado, el pelo anaranjado y las flores del fondo. Además, quise incluir como ingrediente en el salmorejo la manzana que Venus sostiene en la mano.

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Los ingredientes que he utilizado son:

Para dos personas:

  • Dos lomos de bacalao desalado.
  • Tres dientes de ajo.
  • Una cayena.
  • Cuatro tomates pequeños maduros.
  • Una manzana golden.
  • Una rebanada de pan sin gluten.
  • Un huevo.
  • Vinagre de vino.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Flores variadas comestibles.
  • Sal.

Para hacer el salmorejo, pelamos los tomates y la manzana. Los troceamos y los batimos junto a la rebanada de pan, un buen chorro de aceite de oliva y un poco de vinagre y sal. Cuando quede la textura deseada, ponemos un poco en el fondo del plato.

Pasamos a hacer el bacalao confitado, y para ello, ponemos en un cazo el suficiente aceite de oliva como para que cubra los lomos de bacalao. El aceite debe estar templado, aproximadamente a 80 grados. Ponemos los ajos y la cayena para que el aceite vaya cogiendo sabor y metemos el bacalao. Lo dejamos confitando en este aceite unos diez minutos. Cuando ya esté, lo sacamos con mucho cuidado, ya que las lascas del pescado se separarán con mucha facilidad y puede romperse. Tras escurrir el sobrante de aceite, lo colocamos encima del salmorejo.

Para pochar el huevo, ponemos agua en un cazo y un buen chorro de vinagre blanco. Esto sirve para que el huevo quede todo juntito y no se desparrame. Ponemos el agua a calentar sin que llegue a hervir del todo, cascamos el huevo en una tacita y de la taza lo pasamos al agua caliente. Lo dejamos hacer durante unos 4-5 minutos. Después lo sacamos, escurrimos el agua y lo colocamos al lado. Con una pinza, repartimos las flores con cuidado.

¡Y fin! No se tarda apenas en hacerla y os aseguro que merece mucho la pena. Cuando lo comáis, coged un poquito de cada cosa con el cubierto y veréis qué rica combinación. 🙂

Espero que os encante. Si queréis ver más, echad un ojo a las alucinantes recetas de mis compañeros aquí, y si os interesa saber más sobre este reto, visitad el blog de In my little kitchen para enteraros de todo.

¡Hasta otra!

Acompañamientos·Ensaladas·Entrantes·Vegetarianos

Ensalada de patata japonesa.

¡Hola!

Si hay una cultura y una gastronomía que ame es la japonesa. De hecho, el sueño de mi vida es poder hacer algún día un buen viaje por todo Japón. Por eso, me encanta hacer recetas japonesas y versionarlas, así que hoy he echado mano de varias cosillas que tenía por la cocina y he hecho una versión vegetariana de la deliciosa “poteto sarada” o ensalada de patata japonesa.

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Aunque es más lógica como entrante o acompañamiento, he hecho bastante cantidad y entre dos nos hemos quedado bien sin nada más. Así que si la ponéis para acompañar o empezar, quizá es mejor que hagáis un poquito menos, depende de lo comilones que seáis o del hambre que tengáis. 😉

He utilizado:

  • Tres patatas medianas.
  • Dos zanahorias medianas.
  • Medio pepino
  • Media cebolla morada.
  • Dos huevos cocidos.
  • Medio nabo.
  • Un trocito pequeño de jengibre.
  • Pimienta.
  • Mayonesa al gusto.
  • Vinagre de arroz.
  • Sal.

En primer lugar, pelamos las patatas y las zanahorias y las metemos en la olla express unos 10-15 minutos desde que empieza a hervir y ponemos a cocer los huevos. Una vez que ha pasado este tiempo, sacamos todo, lo colamos y lo ponemos a enfriar.

Mientras que todo se va cociendo, podemos ir preparando lo demás: Cortamos la cebolla en láminas. Si no os gusta mucho encontraros el bocado grande de cebolla, podéis picarla finita. La metemos en agua para eliminar un poco el sabor fuerte y la dejamos ahí 10 o 15 minutos. Cortamos el pepino en láminas muy finas y rallamos el nabo.

Ponemos las láminas de pepino en un trapo de gasa o unas capas de papel de cocina y las apretamos bien para que suelten el agua. Hacemos lo mismo con la cebolla. Ponemos el nabo rallado en un colador y apretamos bien con una cuchara para que también suelte el líquido.

Cuando las patatas y zanahorias estén frías, las echamos en un bol y las movemos un poquito para que tengan una textura algo enharinada. Echamos el pepino, la cebolla, los huevos cocidos picados y el nabo, echamos un chorro de vinagre de arroz, sal y pimienta.

Pelamos y rallamos el trocito de jengibre y lo mezclamos en un cuenquito con la mayonesa. Después lo ponemos sobre la ensalada y lo removemos todo para repartirlo muy bien.

¡Y ya está! Es un plato que aparte de ser bastante sano, es algo diferente y original para acompañar. La versión que he hecho de esta receta es vegetariana, pero la receta original casi siempre lleva jamón cocido, así que si os apetece no dudéis en añadirlo.

Os animo a que lo probéis y me contéis que os ha parecido. ¡A nosotros nos ha encantado y repetiremos seguro!

¡Hasta la próxima!

 

 

Dulces·Juego de blogueros·Postres·Vegetarianos

Juego de blogueros 2.0: Strudel de albaricoque y manzana.

¡Hola!

En mi anterior blog, todos los meses participaba en este juego, en el que mes a mes un grupo de blogueros elegimos un ingrediente de temporada y preparamos una receta con él. El último día del mes, descubrimos la sorpresa y cada uno publicamos a las 9 a.m. nuestra receta elegida.

Este mes el ingrediente elegido ha sido el albaricoque, que es una de mis frutas favoritas, con el que he preparado una versión de un plato típico alemán: strudel de albaricoque y manzana y la verdad es que ha salido bastante rico. 🙂

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Los ingredientes que he utilizado son:

  • Siete albaricoques.
  • Una manzana grande o dos pequeñas de la variedad que más os gusten. Yo he escogido royal gala.
  • Dos cucharadas de azúcar.
  • Una plancha de hojaldre sin gluten.
  • Un huevo.
  • Unos cuantos anacardos crudos.
  • Dos cucharadas de pan rallado sin gluten.
  • Media cucharadita de canela.
  • Una tacita de agua.

En primer lugar, se pelan las manzanas (sin tirar la piel) y se le quita el corazón. Se quitan los huesos de los albaricoques.

Echamos el agua en un cazo con la piel de la manzana pelada y se le echan las dos cucharadas de azúcar. Dejamos unos 10 minutos cociendo a fuego lento y lo colamos guardando el agua.

Ponemos este líquido de nuevo en el cazo y echamos los trocitos de fruta. Dejamos unos 10 minutos a fuego lento hasta que casi todo el líquido se haya consumido, pero no dejamos que quede del todo seco.

Cuando ya esté esto, echamos media cucharadita de canela y las dos cucharadas de pan rallado para que absorban el resto del líquido.

Ponemos la plancha de hojaldre sobre la encimera y la estiramos con el rodillo. La cortamos de forma rectangular y añadimos en el medio el relleno de frutas. Yo he cortado los laterales en tiras para ir alternándolas y darle un aspecto diferente, pero se puede simplemente enrollar sobre sí mismo y hacerlo como un rollito pinchándolo un poco para que no suba excesivamente y quede hueco. Es importante empezar doblando los extremos para que quede bien sellado.

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Cuando lo hayamos cerrado del todo, batimos un huevo y lo pintamos todo bien. Machacamos unos cuantos frutos secos crudos. Yo he elegido anacardos que son los que más me gustan, pero podemos ponerle nueces, almendras, avellanas… ¡O un mix! Los echamos por encima del hojaldre.

Lo metemos en el horno con calor arriba y abajo a 180 grados unos 25 minutos o hasta que el hojaldre esté bien dorado.

Lo ideal es comerlo templadito y se puede acompañar con helado de vainilla o con una crema de mascarpone como yo lo he hecho en este caso.

¡Espero que os encante!

Por supuesto, no olvidéis pasaros por los blogs de mis compañeros de juego que os dejo aquí abajo. ¡Merece la pena!

Hasta la próxima. =)

 

Arroz·Platos principales·Vegetarianos

Risotto de verduras.

¡Hola a todos!

Estos días he estado experimentando mogollón en la cocina y… ¡Estoy empachadísima de dulces! Así que hoy me apetecía algún plato con verduritas y un poco de caña y he hecho uno de los que creo que mejor se me dan, que es el risotto. Si en casa sois arroceros como nosotros, no puede fallar.

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Los ingredientes que he utilizado para dos personas son:

  • Un diente de ajo.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Un litro de caldo de verduras.
  • Media cebolla roja.
  • Una zanahoria pequeña.
  • Un cuarto de calabacín.
  • Un cuarto de puerro.
  • Un chorro de vino blanco.
  • Dos tazas de arroz arborio.
  • Una nuez de mantequilla.
  • Queso parmesano.

Antes que nada, pongo a calentar el caldo. Cuando lo utilicemos lo necesitaremos tener caliente, así que es importante asegurarnos esto antes de empezar. Recomiendo que este caldo lo preparéis casero, ya que es lo más saludable y como mejor sale, con las verduras que más os gusten. Si tenéis prisa o no os apetece poneros a hacer caldo, podéis utilizar uno de brick. El que más me gusta es el de la marca Aneto, que aunque es un poco subidito de precio comparado con otros, es el que más natural me parece.

Para empezar, pongo el cazo en el fuego con un chorro de aceite de oliva virgen extra a fuego medio y pongo las verduras previamente cortadas en trocitos pequeños hasta que se van ablandando. Después echo el diente de ajo picado.

Cuando ya las verduras están blandas y la cebolla bien transparente, echo en el cazo el arroz arborio y lo rehogo durante unos 3 minutos. Después, echo el chorro de vino y remuevo un poco mientras espero a que el alcohol se evapore.

Cuando tenemos esto, echamos un par de cucharones de caldo caliente y vamos removiendo hasta que casi todo este caldo se haya absorbido. Luego repetiremos este paso sin parar de remover el arroz hasta que esté blando al punto que nos guste y tenga una textura cremosa (pero no caldosa).

Sacamos el cazo del fuego y añadimos la nuez de mantequilla, removiendo el arroz hasta que se reparta y se deshaga. Luego echamos queso parmesano, sal y pimienta negra al gusto. Aunque debe llevar parmesano, si sois vegetarianos podéis cambiarlo por otro queso curado hecho con cuajo vegetal o microbiano o parmesano vegano.

Lleva un poquito de tiempo y hay que hacer brazo removiendo pero nos sale un plato riquísimo, sano y que gusta a todo el mundo.

Espero que os animéis a probarlo y que os encante.

¡Hasta la próxima!

 

 

Sobre mí

¡Bienvenidos a Neko Kitchen!

¡Hola! Mi nombre es Laura, tengo 27 años y a partir de hoy inauguro Nekokitchen, donde os enseñaré lo que voy creando en mi cocina y alguna cosilla más, siempre relacionado con una de las cosas que más me gusta en el mundo: ¡La comida!

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Me diagnosticaron enfermedad celíaca en 2014, por eso, todas las recetas que encontraréis en este blog serán 100% sin gluten y me gustaría que en su gran mayoría fueran lo más saludables posibles, aunque no prometo no utilizar un poquito de azúcar o algún que otro pecado de vez en cuando, pero espero poder adaptarme en muchas de ellas a todo tipo de gente y sus circunstancias.

Soy una gran amante de los restaurantes, el salir a comer o cenar es una de las cosas que más me gusta hacer, por eso, de vez en cuando también me gustaría compartir con vosotros algunas de esas visitas.

Quizá soy muy optimista al pensarlo, pero si estáis por aquí, puede que recordéis mi antiguo blog “Aglutina2“, en el que hablábamos de restaurantes, productos, alguna que otra receta y de más, más centrado en el tema de vivir con enfermedad celíaca. Decidí terminar con ese proyecto y en este nuevo blog que he abierto como única autora, me gustaría centrarme más en pasarlo bien haciendo nuevas cosas  y haceros disfrutar con ello a los que paséis por aquí.

¡Espero que os guste y os aporte mucho!

¡Nos vemos pronto!